Desde la Comisión de Uso Adecuado de Recursos (CUAR) de la SADI hacemos saber, con preocupación, el contenido del informe que recientemente dio a conocer el Laboratorio Nacional de Referencia (LNR) INEI-ANLIS “Dr. Carlos G. Malbrán”, respecto a la resistencia a antimicrobianos (RAM) generado por algunas bacterias.
A la fecha, excepto los glucocorticoides, ningún otro tratamiento farmacológico ha demostrado disminución de la mortalidad en pacientes con COVID-19 severo-crítico, manteníendose en cifras notablemente altas.
El tocilizumab es un anticuerpo monoclonal capaz de bloquear el efecto de la interleukina-6 al unirse a sus receptores solubles y de membrana, y que actúa disminuyendo la inflamación. Los ensayos clínicos publicados recientemente muestran incongruencias respecto de su efecto sobre la mortalidad y sobre otros resultados clínicamente relevantes, haciendo difícil la toma de decisiones respecto de su rol y sus criterios de utilización en el contexto de COVID-19. Con el objetivo de discutir su lugar en la terapéutica, se realizó una revisión y lectura crítica de los estudios publicados más significatiovs y actuales que existen sobre el uso de tocilizumab en COVID-19.
En virtud de la continuidad de la pandemia por SARS-CoV-2, esta comisión ha decidido publicar las novedades sobre prevención, manejo y estrategias para la curación de la infección por el VIH, tras la cobertura científica de cada Conferencia internacional o nacional de relevancia. En esta oportunidad, compartimos con Usted/es un resumen de algunos de los estudios mas destacados presentados en la Conferencia anual sobre Retrovirus e Infecciones Oportunistas 2020 (CROI 2021).
La reactivación del virus de hepatitis B (VHB) es un síndrome caracterizado por el aumento de la viremia de VHB en personas con hepatitis B crónica (HBC) o la aparición de partículas virales en pacientes con hepatitis B resuelta (HBR). Este cuadro puede implicar una importante carga de morbilidad, por lo que el manejo clínico debe ser orientado a la prevención.
La reactivación puede ocurrir en forma espontánea, pero más frecuentemente es desencadenada por la inmunosupresión (IS): Tratamientos quimioterápicos, uso crónico con corticoides, drogas modificadoras de la respuesta biológica, trasplantes, etc.). La fisiopatología de este proceso está mediada por el DNA viral en su forma circular covalentemente cerrada (DNA VHB ccc), el cual persiste en el núcleo del hepatocito luego de la infección aguda. Clínicamente, se puede manifestar de múltiples formas: reactivación silente, hepatitis o falla hepática fulminante.
Si bien la Hepatitis E (HEV) es la quinta forma conocida de hepatitis viral primaria, tal vez las dificultades diagnósticas y su aparente inocencia nos han conducido a no considerarla en muchas ocasiones.
A principios de la década del 80, se reportó por primera vez una epidemia de hepatitis aguda inexplicable, causada por un virus pequeño no envuelto, de 27-34 nm de diámetro, con un genoma de ácido ribonucleico (ARN) de sentido positivo de cadena simple.